domingo, 4 de marzo de 2012

Adiós, cuidate...

No hace mucho, luego de una conversación la persona se despidió diciéndome:
"Adiós, cuidate..."

En la oportunidad que comento fue
una mujer la que la utilizó, pero he notado que es común también en los hombres. Recuerdo haberle preguntado "¿de qué?" o "¿porqué?", y no fue por ingenuidad sino porque imaginé que ésa persona tenía, en forma precisa, un "mal presentimiento" en cuanto a mí.

A veces también yo he usado esa frase en las despedidas; ahora me doy cuenta que nunca había reparado en el "cuidate", salvo por el modismo o el convencionalismo.
Es una fórmula ciudadana, no sé muy bien si es nueva o novedosa, pero posee un significado muy especial en la época que vivimos.

En el largo y hermoso verano que se acaba, como siempre, han pasado cosas buenas y cosas malas... pero ¿quién no se animaría a cambiar -si por magia se pudiera- todas las buenas tan sólo por una de las malas?

Si para enfrentar el día alguien debe forzar añadir al saludo de la despedida la advertencia del "cuidarnos"... y si para colmo ya resulta asombrosamente incorporado el hacerlo, algo anda muy mal en el mundo y obviamente no soy el primero en advertirlo.

Decir "Adiós" -recuerdo haber leído- es jugar dolosamente: entregarle al otro la despedida sin convicción, para saber que luego nos reencontraremos.
Pero ya muchas veces el "cuidarnos", el bastarnos por nosotros mismos, es insuficiente.

La compleja maquinaria de los Estados, la soberbia burocracia de los "no culpables", la impunidad y la desvergüenza de los Responsables que rechazan la responsabilidad (sea la Nación que sea) hace que los individuos tengan que graciosamente aceptar que alguien no les robó la vida por haber llegado tarde a la estación del tren, por tener zapatillas limpias y nuevas, o porque nos hayan dado una píldora equivocada, que alguien se haya confundido de calle, o directamente no estar en el momento justo en el lugar inadecuado.


El "cuidate", no es una palabra, ni una despedida, ni una advertencia, ni una admonición: es un síntoma de la enfermedad en la que vivimos.

Dichosos aquellos que -de una u otra forma- no agreguen al juego hermoso y natural de las despedidas momentáneas, el "cuidate".



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Ésta es la primer publicación del año.
Mi agradecimiento especial a:

Maribé, que siempre está presente.
Albert: un amigo y señor con todas la letras.
Noemí: que se ha preocupado mucho.
Rossina: "que cada día edita mejor".
María Virginia: por viajar de tarde.
La Mala de la Película: que rompió la inercia de mi verano letárgico.

22 comentarios:

  1. Hay adioses que con o sin "el cuídate" son una patada.
    Siento si no he estado cerca, en verdad.
    Pero mis propios adioses se han mantenido alejada de mi misma.

    Cariños grandes.

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    1. P.:
      Supongo que en cada "adiós" hay un significado especial.
      Me he referido a la despedida en la que uno espera el rencuentro.
      Nunca pensé en "el adiós a uno mismo".
      Cariños grandes.

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    2. Puede que yo misma, a veces, incurra en ese "error" de pedir que te cuides al despedirme. Si te tuviera más cerca, si pudiera cuidarte personalmente, nunca lo diría :)
      A partir de ahora, procuraré despedirme con la fórmula: "Acércate" (para que pueda cuidar de ti)
      :)
      Un abrazote.

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    3. N.:
      No lo veo como un "error", como dije, acá lo utilizamos como formalismo ya cuando hay afecto.
      En cada despedida hay una esperanza, y te agradezco que estés cerca, aunque sea con letras y correos.
      Otro abrazote.

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  2. Tan cierto, tan amenazante, como la realidad que nos circunda.

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    1. Agustín:
      La realidad nos ha golpeado a todos, lamentablemente.
      Gracias por tu comentario y saludos.

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  3. Hola D.:
    Vivimos dentro de un sistema perverso en el cual a la inseguridad en la que se vive diariamente se la reduce al término de “sensación”, donde los responsables sostienen que la culpa de morir aplastado la tienen las víctimas, y la manipulación generalizada compra voluntades a fuerza de choripanes y subsidios.
    Besos
    M.Beatriz

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    1. M.B.
      Está bien descrito en tu último post, las formas de manejo de la opinión pública.
      Transformar Víctimas en Victimarios es la salidad más fácil: habría que volver a decir "adiós" con la esperanza del encuentro y no la duda.
      Besos.

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  4. Bienaventurados aquellos que no usan el ¨Cuídate¨ porque viven en un mundo feliz.

    Cuídate.

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    1. Ángel:
      Ya considero que "el mundo feliz" se lo debemos a los niños: el mundo real de los adultos se merece algo más de seguridad y que eso no sea una "alternativa".
      Gracias por el comentario y los deseos.
      Beso, querida Flor.

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  5. Jamás pero jamás digo CUIDATE, y también detesto a quienes lo dicen. Una cosa es que uno sepa que el otro está convaleciente, pero en ese caso diría: no jodas y cuidate, o cuidate mucho, pero el mero cuidate al que hacés referencia es patético, y a mí también me huele a una suerte de designio del otro de que te hará falta prestar atención, o que bien no te ha visto, y te lo advierte, o peor aún que no andes relajado por la vida.
    Han sido congruentes nuestras entradas, y me atrevería a decir que como casi siempre casi el único que entiende de lo que hablo.

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    1. Rochies:
      Hay que apostar a un saludo sin temor, a volver al juego de los adioses para volver a encontrarnos.
      Si, hay una congruencia en ambas entradas, y cón la suya me quedé impactado; visité el sitio de alguien que ya no está, alguien para quien sí hubo un "adiós" verdadero.

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  6. ah y no le agradecí su apreciación porque se la dedicó a mi alter ego.
    A propósito, me he cansado del Rochitas. Siempre fui Rochies, espero no confundirlos cuando recupere mi identidad.

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    1. Tengo que aclarar que Rochies es Rossina, quien menciono al final del post.
      Ojalá nunca recupere su identidad verdadera: yo también me dejo llevar por los libros y nunca dejo de leer mi horóscopo en el diario.

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  7. Clap clap clap!
    Muy buena entrada, en todos los aspectos.
    Te felicito por la sutileza de las palabras y la profundidad del mensaje.
    Espero que tengas una gran año en esa que, no sin motivo, llaman La Feliz :-)

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    1. Hola PDT:
      Qué gusto encontrarte.
      Me alegra que compartas la opinión y el mensaje.
      Gracias por pasar y por los deseos, que son retribuidos.
      ¿Cómo anda esa familia?
      Saludos.

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  8. Soy de las dice eso, por que es lo que me hace sentir esta ciudad -o todas- parece que vivímos al filo de la navaja, soy muy "mamá" hasta con los amigos.

    Perla, reaparecida?

    D besos y hasta siempre...y cuídate jaja

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    1. Perla A.:
      Todos muchas veces lo decimos, y también es un sentimiento general con el que nos identificamos.
      Qué bueno... vamos reapareciendo.
      Besos P. ...me cuido... me cuido...

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  9. Pero qué lindo post, no podría estar más de acuerdo. Tampoco saludo de esa manera, no me gusta para nada.
    Mi vieja anduvo con cáncer hace unos años y su pelada era la más cruel (para lo demás claro) exhibición de la enfermdad (de la quimioterapia en realidad). Mucha gente que vivía su vida a medias, lamentándose de todo, le decía a ella que se cuide y la miraban con lástima. Mi vieja nunca dejó de laburar ni de hacer lo que le gustaba, siguió adelante siempre. Me enseñó que no hay que cuidarse porque en cualquier momento te puede pasar algo, mejor entonces disfrutar, sin pensar en el ayer ni el mañana. Un puro hoy gozoso.

    Abrazo! y gracias

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    1. Hola Ma. Virginia:
      Ey, buenísimo que te haya gustado.
      Espero que tu mamá esté bien; para redondear agregaría que ya nosotros como adultos tenemos la conciencia de "cuidarnos".
      También es justo añadir que normalmente quien te lo dice lo hace de buena leche.
      Qué hablar del puro hoy -sin mañana ni ayer-: un gozoso legado de FyL.
      Gracias y abrazo.

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